[+34] 941 221 924 susanabusto@icar.es
El Supremo Limita El Uso De La Vivienda Familiar En La Custodia Compartida Cuando Es Un Bien Privativo. Derecho De Familia

¿Recupero mi vivienda si obtengo la custodia compartida?

Post Series: Custodia COMPARTIDA

Sentencia del Supremo que limita el uso de la vivienda privativa en la custodia compartida

Con la Sentencia 593/2014 del Tribunal Supremo, se da una solución al problema que se plantea sobre a quién atribuir el uso de la vivienda familiar privativa en los supuestos de custodia compartida. Se trata de situaciones que cada vez se van a dar con más frecuencia y para las que no había jurisprudencia aplicable. Estas situaciones se dan en dos casos, cuando se establece la custodia compartida desde el inicio de la separación o divorcio, y cuando se modifica, con posterioridad, la custodia monoparental de los hijos de individual a compartida, creándose gran confusión en el segundo caso con respecto a qué ocurre con el uso de la vivienda que ya se había atribuido al progenitor que tenía la custodia monoparental y que además no es el propietario de dicha vivienda.

Pues bien, para ambos supuestos es muy clarificante la Sentencia 593/2014 del Tribunal Supremo, de fecha 24 de octubre de 2014, de la que hablamos en este artículo.

Como sabemos, cuando una pareja rompe, hay ciertas medidas que hay que tomar respecto a la liquidación de los bienes económicos comunes y respecto a los hijos, entre estas medidas, se acuerda, bien de mutuo acuerdo en Convenio Regulador, bien de forma contenciosa con medidas fijadas por el Juez mediante sentencia, la atribución de los bienes, la guarda y custodia de los hijos menores, si los hubiera o el uso de la vivienda familiar, que con carácter general y conforme al art. 96 del Código Civil (CC):

“Art. 96. En defecto de acuerdo de los cónyuge aprobado por el Juez, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden (…)“.

Al cambiar el régimen de custodia individual a compartida, por el que los hijos pasarían a estar tanto con el uno como con el otro, resultaría injusto para el padre/madre, propietario  en exclusiva de la vivienda familiar en la que han vivido sus hijos en compañía de su ex-pareja (cónyuge custodio), seguir privado de su uso y tener que seguir pagando un alquiler o afrontar una nueva hipoteca, como ocurre tan frecuentemente, por lo que en la nueva situación de custodia compartida en que los hijos van a estar con los dos, en aras de justicia social, resulta necesaria una nueva interpretación del art. 96 del Cc: “… el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden. (…)”.

Por esa razón, creo fundamental la sentencia 593/2014 del Supremo porque en base al art. 96.3 del CC, el uso de la vivienda del cónyuge no titular de la misma cuando se acuerda la custodia compartida, debiera tener un uso temporal limitado:

Lo que se pretende a través de este recurso es que la Sala adopte una solución con relación a la atribución de la vivienda al cónyuge no titular de la misma en casos de custodia compartida, sobre la que no existe jurisprudencia de casos similares, sin perjuicio de la fijación, caso de que procedan, de una pensión compensatoria y una pensión de alimentos a los hijos menores; atribución que, conforme al artículo 96.3 del CC, debe conllevar en todo caso un término concreto o límite temporal del uso, conforme a reiterada jurisprudencia de esta Sala.

Crece y crecerá el número de supuestos en los que una vez atribuida la guarda y custodia monoparental, normalmente a la madre, en una posterior modificación de medidas se acuerde la custodia compartida, lo que plantea un problema con el uso de la vivienda cuando se trata de una propiedad privativa del progenitor que no tenía la custodia, sobre si tendría derecho a recuperar su uso, o bien a una compensación.

¿Qué objetivos cumple esta Sentencia?

Dar una respuesta a las controversias sobre la atribución del uso de la vivienda familiar privativa de un cónyuge que surgen cuando se establece la custodia compartida de los hijos, determinando una limitación temporal de 2 años a contar desde la fecha de la sentencia.

Acercamiento a las regulaciones de otras Comunidades que sí contemplan en su ley la atribución del uso de forma temporal para el cónyuge no propietario de la vivienda privativa en supuestos de custodia compartida.

Ponderar y atender las circunstancias de cada caso en interés del más necesitado de protección, el menor, teniendo en cuenta que si la propiedad de la vivienda es privativa de uno de los cónyuges, de los dos, o de un tercero, se establezca una limitación temporal.

Evitar rencores y pleitos entre los progenitores en beneficio de la estabilidad emocional menor, atenuando posibles casos de SAP o Síndrome de Alineación Parental.

Conclusiones extraídas de la Sentencia 593/2014 del Tribunal Supremo

De la citada sentencia, puede extraerse estas conclusiones:

“… Lo cierto es que el artículo 96 establece como criterio prioritario, a falta de acuerdo entre los cónyuges, que el uso de la vivienda familiar corresponde al hijo y al cónyuge en cuya compañía queden, lo que no sucede en el caso de la custodia compartida al no encontrarse los hijos en compañía de uno solo de los progenitores, sino de los dos; supuesto en el que la norma que debe aplicarse analógicamente es la del párrafo segundo que regula el supuesto en el que existiendo varios hijos, unos quedan bajo la custodia de un progenitor, y otros bajo la del otro, y permite al juez resolver “lo procedente”. Ello obliga a una labor de ponderación de las circunstancias concurrentes en cada caso, con especial atención a dos factores: en primer lugar, al interés más necesitado de protección, que no es otro que aquel que permite compaginar los periodos de estancia de los hijos con sus dos padres. En segundo lugar, a si la vivienda que constituye el domicilio familiar es privativa de uno de los cónyuges, de ambos, o pertenece a un tercero. En ambos casos con la posibilidad de imponer una limitación temporal en la atribución del uso, similar a la que se establece en el párrafo tercero para los matrimonios sin hijos, y que no sería posible en el supuesto del párrafo primero de la atribución del uso a los hijos menores de edad como manifestación del principio del interés del menor, que no puede ser limitado por el Juez, salvo lo establecido en el art. 96 CC (SSTS 3 de abril y 16 de junio 2014 , entre otras)…”

En resumen…

Esta solución podría prevenir futuras disputas y demandas en los Juzgados de familia, porque aclararía las líneas a seguir sobre el procedimiento y las expectativas de los padres con respecto al uso y destino de la vivienda familiar, que muchas veces es la inversión más importante que una persona hace a lo largo de toda su vida.

Especialmente me parece importante para el desarrollo emocional de los hijos menores que se ven envueltos en las peleas de sus padres durante años, en las que uno se aferra al uso de la vivienda como si éste fuera un derecho inalienable mientras que el otro sufre la desproporción de verse privado de su propiedad y además tener que sufragar los gastos de otra.

Ventajas de limitar el uso de la vivienda privativa en la custodia compartida

Obtener la custodia de los niños no debiera acarrear situaciones de tal injusticia que avoquen a peleas constantes entre los progenitores puesto que los más perjudicados son los menores, quienes se encuentran en medio del conflicto y pueden ser objeto de manipulación. Considero que la ley debiera preservarlos de los problemas que todos sabemos que se dan.

Establecer el uso limitado temporalmente a dos años es beneficioso, en general, para todos los miembros de la unidad familiar, en especial para el bienestar de los niños, porque dejarían de ser arma arrojadiza sobre el que los padres vuelquen todas sus pretensiones y aportaría mayor justicia social al cónyuge que se ha visto privado del uso de su propia vivienda, “caso de que procedan, de una pensión compensatoria y una pensión de alimentos a los hijos menores”.

Con esta sentencia se podrán evitar muchas controversias ya que genera seguridad para las partes, al saber éstas a qué atenerse, evitando que los conflictos causados sobre la atribución de la vivienda se mantengan hasta la mayoría de edad de los hijos.

Las situaciones de desigualdad crean sentimiento de impotencia e injusticia por parte del más perjudicado económicamente, y sentimiento de prevalencia en quien es beneficiado, por lo que la regulación facilitaría la mediación y reduciría la conflictividad familiar.

Susana Busto García

Abogada especializada en Derecho de Familia

Llame al 941 22 19 24  o al 620 65 24 14, y le daré una PRIMERA CITA para que me exponga su situación.

Rioja Abogados

Soy Susana Busto, abogada y socia fundadora del bufete Rioja Abogados, donde ejerzo mi actividad profesional como especialista en Derecho de Familia y en Derecho Digital. No dude en consultarme su caso concreto. Le ofrezco mi opinión experta como profesional del Derecho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *